Cuando estas presentaciones acaban se crea un ambiente de encuentro que permite el acercamiento del espectador y los participantes, un momento único para conocer personas, buscar trabajo, disfrutar de la compañía…
El pasado martes 15 de marzo, tuve la oportunidad, junto a varios de mis compañeros, de disfrutar de este evento en Sevilla. He de reconocer que Pechakucha consiguió sorprenderme en todos los sentidos, no sólo por su formato de presentación, que me parece muy acertado, sino por la gran diversidad de gente que acude, las ideas que se presentan…todo consiguió superar mis expectativas.
Es cierto que algunas de las presentaciones no me parecieron del todo interesantes. Quizás me pareció que se centraron demasiado en vender su idea, más que enseñar, o en la propaganda de un local, más que en exponer los proyectos que allí se llevaron a cabo. También es cierto que el escaso tiempo del que gozaban obligaba a los interlocutores a ser escuetos en sus presentaciones, de modo que algunas ideas quedaban poco explicadas. Sin embargo, la mayoría de los participantes supieron aprovechar y sacarle partido a este formato de 20 imágenes x 20 segundos = 6 minutos + 40 segundos, y el resultado fue sin duda muy emocionante.
Este año el evento comenzó con la intervención de Juan Socas. Afortunadamente, ya habíamos tenido la oportunidad de conocerlo a él y a sus trabajos anteriormente, pero de nuevo consiguió sorprenderme y emocionarme. Nos contó un cuento ilustrado con algunos de sus originales bocetos y luego acompañado de una canción, a guitarra, compuesta por el mismo. Su cuento me habló (y lo digo de este modo porque a cada uno nos llegó de una manera) de la búsqueda de uno mismo, del afán de crecer y superarse, de la pérdida de un referente en tu vida, de un amigo, y de lo importante que es tener a alguien a quien admirar. Sin duda alguna fue una de las mejores presentaciones, no se vendía a sí mismo, ni hacía publicidad, se nos mostraba, se nos confiaba, nos enseñaba.
A este gran artista le siguió la gran fotógrafa Amparito Sebastiá. Se nos presentó como una persona divertida, jovial y cercana, con unas ideas muy claras sobre lo que quiere y lo que le gusta. Se subió al escenario para ser ella misma y mostrarnos sus mayores inquietudes dentro de la fotografía, la moda y lo que ella llama “mis destarifos”: fotografiar cosas con un punto de surrealismo, montar escenas absurdas y algo extravagantes. Algunos de las trabajos que mostró fueron las fotografías realizadas para la decoración del restaurante COCONUT, “Puerros’ night for Coconut”, o la exposición “¿Cuál es tu color favorito?”. He tenido la oportunidad de seguir viendo trabajos suyos gracias a su página web, y todos ellos me han resultado interesantísimos, es algo distinto, original. Amparito Sebastiá consigue reflejar en sus trabajos, que lo que hace es lo que verdaderamente le gusta, lo que le apasiona, y consigue, o al menos eso me pareció a mí, impregnar cada fotografía con su propio carácter.


http://www.amparitosebastia.com/index.php?/beauty/restaurante-coconut/
Aunque no fue tanto por su trabajo, sino más bien por su actitud, Dorota Ewa Strzelecka, también consiguió enseñarme mucho. Su participación trató sobre cómo superar la timidez. Al ser una mujer procedente de Polonia, la verdad es que no se desenvolvía del todo bien en el español, sin embargo, en ese empeño por superar las barreras que nos bloquean el camino hacia nuestros objetivos, Dorota se enfrentó a esta debilidad y habló en público, superando el miedo y llegando a realizar aquello que pensó que no sería capaz de hacer. Me pareció no sólo una actitud ejemplo, sino también una actitud digna de admirar y de seguir.
A pesar de que ninguno de los participantes me dejó indiferente, la exposición de Sie Kikinshka fue sin duda la más sorprendente e inverosímil de todas. Este joven novelista y poeta, tan sólo con su peculiar imagen consiguió que todos los ojos se posasen en él. En la página oficial de Pechakucha se le define del siguiente modo: “es una personalidad bohemia genuinamente intuitiva, indisciplinado, sarcástico, plástico, mordaz, contributor, pornoeléctrico, locobarde, superlativo, arteuntico, lovemprendedor, necio, sin remordimientos e intrigantemente simpático.” Yo no podría definirlo mejor, y de hecho consiguió que los 6 minutos 40 segundos que duraba su intervención fueran pornoeléctricos, locobardes, superlativos, arteunticos, lovemprendedores, intrigantes, y logró, por lo menos en mi caso, transmitirme la curiosidad por saber más sobre su obra, transmitirme esas ganas que se hacían tan presente en su persona. Sin duda Sie Kikinshka no me dejó para nada indiferente.

De este modo, en Pechakucha no sólo aprendes y disfrutas de los trabajos que exponen los participantes, también aprendes sobre cómo se debe hablar en público, te das cuentas de cuáles fueron las formas más adecuadas de presentarse, de mostrar una proyecto y por qué no de vender una idea o buscar trabajo.
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