El día anterior tuvimos una clase con Gerardo Delgado, el cual nos mostró una exposición de arte un tanto peculiar. A lo primero pensaba: ¿A esto se le llama arte?, hasta que comenzó a explicarnos que no sólo es arte la pieza que se muestra, sino que llega a serlo una vez está en su entorno.
Un ejemplo de ello fue el cuadrado formado por los dos palos y las ramas del arbol. Los palos en sí no son nada, sólo forman el arte cuando se combinan junto al arbol, un ser vivo que crece y que por tanto no será capaz de formar siempre ese cuadrado. También los cubos de piedra en ese suelo con desniveles. Estos cubos en un suelo plano no tendrían prácticamente sentido (aunque algunos seguro le sacaran alguno). Su peculiaridad consiste en cómo los cortes en dichos cubos nos van dando el nivel del terreno según sus partes.
En mi opinión, es un arte algo arriesgado y que no todos pueden comprender lo que nos quiere decir esa pieza. Sin ir más lejos, el cubo de la evaporización no lo entendería yo como una obra de arte, la verdad no le veo sentido alguno a esa obra. Esto es lo que ocurre con este arte moderno, unos lo valoran muchisimo y otros ni lo entienden.
No hay comentarios:
Publicar un comentario